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Válvulas de presión mínima: mayor seguridad en el arranque

Las válvulas de presión mínima de BEKO TECHNOLOGIES evitan los peligros que se dan sobre todo en el arranque del sistema de aire comprimido. Están diseñadas para flujos volumétricos máximos de 78 a 1.620 m3/h y una sobrepresión de servicio máx. de 16 bar.

Mejor calidad y una vida útil más larga

Los sistemas de tratamiento de aire comprimido están diseñados siempre para velocidades de flujo concretas y funcionan de manera óptima solamente en esa gama de velocidades. Si el compresor se pone en marcha sin presión existe el peligro de que el aire comprimido llegue a los filtros o a los secadores con demasiada presión y “arrolle” estos componentes. Esto puede tener graves consecuencias: dejarían de separarse gotas de aceite o de agua y llegarían a otras máquinas o herramientas, aumentaría el riesgo de corrosión de la red de tuberías, y las puntas de presión perjudicarían la seguridad de funcionamiento de toda la instalación.

Las válvulas de presión mínima mantienen las relaciones de presión y la velocidad de la corriente de aire dentro de los márgenes calculados. Así se garantiza un alto nivel de calidad del aire comprimido y su constancia, así como el buen funcionamiento del sistema completo.

Las ventajas de las válvulas de presión mínima

  • Calidad constante del aire comprimido
  • Más seguridad
  • Vida útil más larga